domingo, 29 de octubre de 2017

NOS DAMOS CUENTA CUANTO PERTENECEMOS A NUESTROS HIJOS, CUANDO ESTOS ESTÁN LEJOS

17 de octubre de 2017

Aunque parezca incongruente, cuando partiste sentí que se desgarraba mi alma, pero al mismo tiempo me sentí enormemente feliz, ya que desde que estabas en cuarto año de bachillerato soñabas con volar alto, con viajar; una vez en la universidad, decidiste estudiar una carrera que no está en nuestro pensum académico, pero como siempre has hecho, en lugar de ver un problema viste nuevas experiencias, -estudiarías por separado los elementos que integran la carrera elegida-, así obtuviste tu licenciatura, tu posgrado, tus cursos en disciplinas que los profesores, al ver tu profesión, no comprendían porque tomabas sus cursos, anclaste aún más tus conocimientos al dar clases en nuestra alma mater LUZ y descollaste, el inglés nunca fue tu fuerte, y lo aprendiste; siempre has estado acompañada en tu lar con tus seres queridos, y marchaste sola a tierras extrañas. Cuando te dije Dios te bendiga, le pedí a Dios un baño de prosperidad para ti, –Deseé lo bueno invocando la divinidad- haciendo que mis palabras estén cerca de ti aunque mi cuerpo este lejos.

Desde aquel 17 de octubre de 1989 en que te tuve en mis brazos, experimente sentimientos que marcaron mi vida para siempre, sentimientos que solo volvería a vivir el 26 de agosto de 1993. Ese día el concepto de mi vida cambio por completo, desde entonces, el porqué, el para qué, y el cómo, cambiaron drástica y literalmente en mi vida.

Siempre me burle de quienes decían que se cuidaban por sus hijos, me parecía una frase traída por los cabellos de la cursilería y la apariencia desmedida, más hoy sin embargo, he pasado a integrar la estadística de los padres que nos damos cuenta cuanto pertenecemos a nuestros hijos, cuando estos están lejos. Por primera vez mi beso, mi abrazo, nuestro cruce de miradas en tu cumpleaños, han de llevarse a cabo virtualmente. Quizás sea por eso que desde esta madrugada veo la película de tu infancia, y esta se presenta tan real, que hasta te huelo. Y es que a pesar de que hoy no puedo enseñarte a gatear, de que no puedo sacarte a pasear en la camioneta para que al fin te duermas; de que no estoy allí, al ladito, para ayudar a levantarte, para empujar la bici, para caminar a tu lado en tu Volkswagen de juguete, para conversar contigo sobre qué significan las palabras nuevas en cada tema de estudio; de que ya no estoy allí, para hablar sobre las profesiones, sobre el caletre y el entendimiento, el análisis, y la diferencia entre querer aprender y pasar una materia. A pesar de que ya no esté allí, para hablarte de los principios y su poder infinito. Vivencias estas, que encapsuló el señor tiempo y etiqueto como nuestro pasado; vivencias que gozaste a plenitud, de las que yo hoy me alimento al vivirlas nuevamente, en una película que me permite verte, escucharte y sentirte a todo color, con el mejor sonido que pueda existir, cuya imaginaria tecnología me permite tocar tu suave piel y oler tu dulce aroma de bebe, de niña, de adolescente, de encantadora señorita, de madura e inteligente mujer... Pero hay una sensación distinta, rara, la misma mezcla de sentimientos de cuando partiste, ¿será que es necesaria para mantenerte cerca? Ya veremos. Lo importante es que el creador y papa están contigo, a tu lado, y mejor aún, que tú consientes con tu accionar, que trabajen por tus sueños junto a ti, no para ti. Eres tu quien ves cada mañana un sol radiante, brillante, quien escucha hermosas melodías que dan equilibrio a tu espíritu, eres tu quien se maravilla de las pequeñas cosas de la vida y de las inmensas que faltan por llegar a tu vida.

Yo, desde mi Maracaibo, nuestro Maracaibo, te abrazo, te beso, todos los días en mis pensamientos, cuya energía está tan conectada a ti, que basta que cierres tus ojos y pienses en mí para que sientas mi presencia.

Te conté miles de veces que gateabas hacia atrás y que te enseñe a hacerlo hacia adelante. Hoy solo sabes caminar al frente, no conoces el significado negativo de las caídas, para ti este no existe. Hoy estoy seguro de tu éxito como ser humano integro, -hija, hermana, mujer, profesional, amiga y a su momento madre- Feliz Cumpleaños mi muñequita.

Tu orgulloso padre

Amigos...



13 de octubre de 2017
Extraño sueño tuve anoche, en él conceptualizaba, o mejor expresado, intentaba definir “Amigo” y hoy al sentarme a escribir recordé de pronto y muy vagamente este sueño, lo que me trajo a la mente a mi muy reducido grupo de “Amigos” haciéndome reflexionar sobre porque soy tan rígido para otorgar la calificación de amigo, y he concluido que esto es producto entre otras cosas, de mi creencia en que, lograr la compenetración con otra persona, de manera de ser capaces de protegerse mutuamente en todos los momentos, es como decía Aristóteles: un alma entre dos cuerpos. Por ello, aunque muchos se jactan de tenerlo, no siempre es así, pues es sumamente difícil llegar a tener un amigo real. Máxime, si como yo, te importa su ser, su interior, más que su exterior en términos de destino. Muchos de mis contados amigos han sido azotados por mí al intentar abrir sus ojos ante una falsa realidad –lo cual no siempre logras- con las consecuencias ha lugar. Cuando observamos el mundo que nos rodea, no falta en este, aquella persona que es amigo de todo el mundo, con todo respeto a quien lea esta nota, no creo en ello, podrá ser cualquier otra cosa pero nunca el amigo universal, eso no existe. A lo largo de la vida he cambiado como es lógico de placeres, pero nunca de amigos, recientemente converse por teléfono con Nerio, un amigo del barrio donde me crié, y con el que tenía años, muchos años sin hablar; fue como retrotraerme en el tiempo, como si apenas la noche anterior le hubiese dicho, hasta mañana. Lo que me hace regalarle a todo el que tenga acceso a esta que se me ocurre llamar inflexión de vida, el consejo de que de vez en cuando recorra el camino que le lleva a la casa de su amigo, no sea que con tanta lluvia crezca el monte y no le deje ver el camino a ésta. Se me ocurre mejor, que en lugar de hacerlo de vez en cuando, que sea a menudo, así el monte, la maleza, la mala hierba que nazca es pisada por tu amistosa bota.